miércoles 24 de septiembre de 2008

Presentación por el Profesor Juan Martín Girard


FRONTERAS

por Juan Martín Girard


No cuento más que fronteras hacia cualquier dirección.
Marginado de un mundo que hago y no vivo.
Fronteras de sueños y de realidades.
Fronteras de odio, fronteras infames.
Fronteras tangibles y siempre intocables.
Silvio Rodríguez


Filosofía y violencia. Pensar y violencia. Pensar la violencia. Y muchas veces, pensar es violento. Por lo tanto, dos palabras que van relacionadas desde el inicio mismo de la historia del hombre y del pensamiento.
Heráclito y su concepción de que “la lucha es en efecto el generador de todas las cosas”.
Hobbes diciendo que “el hombre es el lobo del hombre”, y que por ende se necesita un Leviatán que infunda el temor y controle a estas bestias.
Hegel, para quien la historia de la humanidad es una “lucha (casi) a muerte por el reconocimiento”.
Sartre, más existencialista, ve en el encuentro interpersonal una afrenta, donde la mirada del otro es una mirada inquisidora y violenta, deseosa de mi derrota para apropiarse de lo mío. Y la muerte como la derrota final, la impotencia absoluta del hombre frente a la existencia, que lo convierte en botín de la humanidad. Hegel no se anima a matar al hombre. Sartre plantea que resulta inevitable y hasta necesario.
Una lista interminable. Imposible enumerar a todos los que abordaron esta cuestión tan cotidiana y tan estructural.

La violencia merece ser pensada. Pero no de cualquier manera. Se debe hacer a conciencia, saliendo de los lugares comunes a los que nos tienen acostumbrados. Para llegar a fondo, no interesan las estadísticas, los índices, los porcentajes. Cada conflicto, cada muerte, cada sufrimiento, por estadísticamente irrelevante que resulte, tiene detrás una vida, una persona, con sus ideas, con sus vínculos, con su historia y sus proyectos. Evidentemente, es más fácil decir “los daños colaterales de la guerra tal fueron de un x %” que decir “maté a Fulano, arruiné su sueño de disfrutar de sus hijos, y con esto también trunqué una familia”.
Frente a esta realidad, dos grandes opciones. La primera, aceptarla. Naturalizarla. “Es lo que hay”. “Nos peleamos desde que el hombre es hombre”. “No debe ser tan así. Los medios a veces exageran un poco”. Negar o esquivar el problema. “Salidas fáciles” que establecen fronteras, que aíslan a los hombres, que los cierran en una cárcel con forma de burbuja. La tranquilidad de la inconsciencia. El problema es que, cuando llega, la violencia suele ser más cruel con ese tipo de gente. Y en ese momento, no queda otra que hacer opción por la segunda posibilidad (con lo cual, ¿por qué mejor no comenzar directamente por la segunda opción?)
La alternativa: pensar. Cuestionar. Rebelarse. Que la violencia no genere acostumbramiento. Decirle no, y proponer otro camino. Un camino de construcción de vínculos, de proyectos conjuntos. También tenemos numerosos ejemplos en la filosofía. Levinas, desde la vereda de enfrente de Sartre, se apropia de su símbolo. Pero su mirada ya no es aniquiladora. Esta mirada clama por ser reconocida como semejante, como alguien con el que se puede establecer una relación de igual a igual. Y la respuesta es también una mirada. Una mirada que plenifica. Una mirada de amor. Desde acá se puede pensar en una sociedad que no sea como el Leviatán, sino una sociedad de iguales que se reúnen en comunidad porque se dan cuenta de que juntos pueden más, como propuso Francisco Suárez.
Y a lo largo de la historia, el arte siempre ha sido herramienta privilegiada para expresar este pensar la violencia.

El arte demostró que tiene un poder que le es propio, que no puede ser igualado por el de ninguna teoría. Porque una idea puede movilizar intelectos. Pero el arte moviliza eso y mucho más. Moviliza al hombre todo: ideas, convicciones, sentimientos, pasiones. No por nada el Guernica de Picasso es fundamental en la obra del siglo XX.
Vivimos un momento de crisis: de valores, de creencias, de instituciones, de todo. Una crisis que parece signada por el lema “divide y reinarás”. Una crisis de “todos contra todos, y sálvese quien pueda”. Pero así, tomando la frase de Gandhi, “ojo por ojo, el mundo quedará ciego”. A la violencia no se le puede responder con más violencia.
Estamos en una situación límite. Y, como bien sabemos, estas situaciones son inesquivables. Obligan a tomar posición.

Las obras que forman parte de la muestra demuestran esta intencionalidad. Lo hacen en tono de denuncia, de rechazo, en cierto modo, de “exorcismo” de nuestra cotidianidad frente a los males que la aquejan. La riqueza de las obras reside en gran parte en los autores: adolescentes. Personas que son futuro. Personas que son proyecto. Y el animarse a mirar a fondo lo que los rodea, les da herramientas para poder pensar en alternativas, para poder deconstruir esta realidad y convertirla en algo mejor. En un mundo donde las líneas no generen divisiones como en los mapas políticos, sino vínculos que nos permitan una comunicación cada vez más profunda y más humana.

Imágenes de la muestra y algunas de las obras expuestas.

"Que sueñes con los angelitos" osito bomba de Daniel Tropea


Sobre la pila de sillas "La carga" de Caterina Acosta, una mochila escolar que además de útiles contiene un arma; y ahí nomás, colgando del techo "Pisando heridas" de Celeste Piana una zapatilla que recuerda la tragedia de Cromagnon.


De Fernanda Gómez "BARB(AR)IE"



"9 de agosto de 2007" los escalones de la cancha manchados de sangre, enfrentando los cantitos futboleros que enmarcan la violenta muerte de un hincha de River.


"Posters Educativos Anteojito", intervención a través del collage de Melisa Parra sobre una lámina del cuerpo humano comparado en su funcionamiento con una máquina y reinterpretado por la artista como máquina de violencia.


"Dramatic Look" de Daiana Cascio modificando un anuncio publicitario de una revista femenina, las lágrimas rojas y sobre el piso crece el charco de sangre.


El Profesor Luis Espinosa participó con un poema visual donde resuena la pregunta sobre la violencia, inspirado en el título a la muestra "¿VIO?".

La balanza "Desequilibrio" de Javier Doncel, en un plato un lápiz y una escarapela argentina, en el otro unas monedas.
Más atrás "Ecuación de función caótica" de Jorge Coria y "Dramatic Look" de Daiana Cascio.


Tres obras ubicadas sobre una tarima. La más cercana, "Con candado" de Laura Mazzola.


"Las secretas armas" de Gastón Amato el cargador contiene cuatro tizas blancas como balas.


María del Rosario Constantino preparó esta torta con espaditas de plástico para levantar porciones "Quién se queda con la torta/Delices du jour".



Visitantes contemplando la pantalla de la computadora donde se muestra la conmovedora obra de Ayelén "Había una vez..." donde contrapone la canción infantil Había Una Vez Un Circo con imágenes de violencia tan habituales en el mundo cotidiano.

Horacio Zabala visitó la muestra


Nuestro proyecto comenzó a principio de año con una visita a la muestra "En sayos en Zig-Zag" del artista argentino Horacio Zabala en la Galería Wussmann del barrio de San Telmo en Buenos Aires. Zabala, de gran trayectoria en las artes plásticas argentinas y a la vez con una presencia y proyección internacional, perteneció al "Grupo de los 13"marcando la vanguardia de fines de los 60 y principios de los 70.



Durante aquella visita pudimos descubrir el lenguaje del arte contemporáneo y formamos criterios de interpretación del arte conceptual. Con estos elementos de análisis logramos contemplar e interpretar la obra de Zabala. De allí salió la elección del tema de la violencia como eje para nuestra propia reflexión plástica.


En muchos casos nuestras obras fueron inspiradas directamente en los sentidos, contenidos o materiales usados por Zabala y pudimos dar nuestro punto de vista, el desarrollo de nuestras preocupaciones y los temas que nos tocan y nos preocupan.

Invitamos a Horacio Zabala a nuestra inauguración y no sólo vino a conocernos sino que también nos honró con un análisis de nuestras obras, desarrollando una interpretación destacando puntos interesantes como la relación obra-materiales, forma-contenido, título-obra, significados abiertos o múltiples o el lugar destacado del espectador para interpretar inclusive más allá de las intenciones originales del autor.

De esta manera se completó un círculo de intercambio entre lo que nosotros pensamos y sentimos con su obra y lo que él logró comunicarnos a través de su percepción de nuestra muestra.

Inauguración en Lourdes ¿VIO?


El lunes 15 de septiembre de 2008 pudimos inaugurar la muestra de las obras que los alumnos de 4to año de secundaria realizaron como proyecto en Educación Plástica, coordinados por el profesor Luis Espinosa.


Durante la mañana montamos la muestra según los criterios de diseño del espacio y ubicación de las obras que habíamos planeado con anterioridad.

Rosario muestra el catálogo de la muestra con un texto de presentación del Profesor Juan Martín Girard y un texto colectivo de los mismos chicos donde reflexionan sobre la experiencia de este proyecto.


Una recepción con gaseosas esperaba a los visitantes de la muestra para acompañar los encuentros y las sorpresas durante el recorrido por la muestra.

Los textos de presentación de la muestra también estaban ampliados para poder ser leídos al comenzar el recorrido.

sábado 13 de septiembre de 2008

¿VIO? Muestra de arte, alumnos de 4º año 2008

Durante este año 2008, con los alumnos de 4º año secundario del Colegio Lourdes, estuvimos trabajando en un proyecto de arte contemporáneo sobre el tema de la violencia, inspirados en la muestra que a principio de año hizo Horacio Zabala en Galería Wussmann. Ahora mostramos el resultado de ese trabajo.

Por motivos de espacio y de organización de la escuela sólo podemos hacer la muestra por un día. Por eso vale la pena venir a esta inauguración que sorprenderá por el nivel alcanzado por los chicos, superando lo que puede ser habitual en ejercicios escolares.

Los esperamos

Profesor Luis Espinosa (Educación Plástica)


En el Colegio Lourdes

Rivadavia 6270 (entre Curapalihue y Pumacahua)

(Barrio Flores, Buenos Aires, Argentina)

Lunes 15 de septiembre de 2008

19 hs Salón de Actos